Hoy de nuevo he meditado
sobre un furor que creí pasajero
cuando hace años dejé abandonado
en un rincón al vil mensajero.
Al mirar de nuevo el paisaje
lo encontré sin cambio alguno,
siempre con el mismo bagaje
y uno que otro vacuno.
Sepan tan solo disculpar
que oculto mire
en lugar de visitar.
El que a la verdad aspire
sepa que no dejo de saludar
a quien ciertamente yo admire.
No hay comentarios:
Publicar un comentario